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En mi casa, cocinamos con la típica botella de gas butano de toda la vida esa naranja que pesa un huevo y que se acaba cuando menos te lo esperas, eso sin contar cuando le da por reventar y deja a medio edificio listo de papeles.
Recuerdo de soltero, cuando vivía con mamá, que el butanero del barrio "PACO" pasaba con su mortal carga los martes pero no tenias que recordarlo porque al llegar amablemente llamaba por el portero electrónico y decía algo así:
Soy Paco el del butano ¿le subo alguna botella?
Y te la subía el tío fuese o no el ascensor con una sonrisa en los labios "señora su botella ¿dónde se la pongo?" le pagaba le daba una propinilla y listo y se acabo.
El que lleva el reparto en mi calle pasa religiosamente, es decir si Dios quiere, los jueves aunque debe de haberse ido al caribe a buscar a curro porque hace mas de un mes que no se le ve el pelo......y eso que su llegada se suele notar.
En pleno siglo XXI llega el pedazo de mamón con su camión, se baja y automáticamente saca una barra de acero con punta curva y mango anatómico forense de la que desconozco otra utilidad que la de empezar a darle mandobles al camión para que sepamos que ha llegado, el muy neardental desconoce por lo visto la existencia de los porteros automáticos.
Tú, si lo oyes, sino toca joderse y eso lo cuento luego, te vas al portero electrónico a chillar como un energúmeno de esos que se ven los domingos en el fútbol: "butaneroooooooooo, butaneroooooo" y como el que oye llover y ahí te quedas Baldomero con tu telefonillo, tu teléfono fijo, tu móvil, tu adeseele y toda la leche de tecnología sin poder contactar con el puto repartidor. Entonces te asomas a la ventana y cual moranco de Triana llamando al yonatan y la yenifé vuelves a chillar ¡butaneroooooooo! Y entonces es cuando el tipo levanta la cabeza enfundada en una gorra de béisbol, barba de tres o cuatro días un palillo mordisqueao entre los dientes y los brazos entreabiertos en actitud amenazante con su barra de acero. Te mira con los ojos fijos y sin articular palabra audible lees en sus labios ¡queeeeee pasaaaaaaa! Y le dices ya medio afónico "una a la veintiuna" pega dos cabezazos como asistiendo y desaparece tras el camión.
Tu le esperas como esperabas al bueno de Paco, le abres la puerta esperando escuchar aquello de "buenos días señor, su butano ¿dónde se lo dejo? Y en cambio ves al tío con el palillo sin soltárselo de la boca que te mira como miraba el de psicosis a la chati cuando se estaba duchando.
Y oyes una vocecita que te dice: hola buenos días soy la axila del butanero como veras hace tiempo que no veo el agua y del desodorante mejor no hablamos bla,bla.bla.bla. debo de estar volviéndome loco oigo voces de axila en fin que como el tipo no mueve ficha le dices "déjemela aquí mismo" y entonces la entra en tu recibidor canturreando algo así como "te vas me dejas y me abandonas y me cago en tu padre por mala persona"
La animada conversación continua "que le debo" chonceuros responde y tu piensas "ya te podías quitar el palillo hijolagranputa que no sé que leches me estas diciendo" pero le dices ¿cuánto? Chasca los dientes y cuando crees que te va a aventar una bofetada por ser tan pesado te dice de nuevo "chonceuros coño" deduzco que son once euros y acierto así que le pago y se larga tan simpático, amable, y oloroso como cuando llegó "adiós me dice la axila"
Todo esto viene porque como tengo dos botellas, una vacía y la otra amenazando ruina, y el muy cabrón del neardental del palillo no aparece voy a tener que optar por la segunda opción que consiste en cargarse la botella al hombro bajarla al coche meterla dentro con cuidado que no te joda nada del coche y largarte a la "unica" gasolinera en toda la puñetera ciudad que las vende. La compras la cargas de nuevo en el vehículo y vuelta a casa rezando para que no te paren los policia/recaudarores locales porque eso se llama "transporte ilegal de mercancías peligrosas" y tiene una multa del copón.
Me queda la opción de volver a casa por la autoría pero pensándolo bien, allí puede estar la furgoneta de la heineken y como les pille que llevan mucho rato al sol con lo que eso cabrea, igual la multa es mas gorda.
Así que nuevamente y ya van cuatro o cinco veranos y algún que otro invierno y muchos puentes, que me encuentro mentando a la madre que parió al butanero
Agosto 2006
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